El mundo publicitario es complejo. Hay que crear mensajes diferentes, tratar de escapar de los tópicos, ser original, creativo, disruptivo, único… y eso, cada vez es más complicado. Sólo hace falta haber viajado un poco para darse cuenta de que ese fenómeno llamado globalización llega a todos los lugares del mundo. Dar un paseo por la calle Serrano de Madrid se puede parecer bastante a darlo en la “zona pija” de Daegú, en Corea del Sur. Cada vez más, todos estamos cortados por un mismo patrón y eso, en la publicidad, se nota. ¿Cómo se pueden tener ideas diferentes si, muchas veces, los productos son iguales? ¿Y si pasamos de los productos y hablamos de las empresas? ¡¡Todas presumen de los mismos valores!!, un listado de atributos que a todo ser humano le gustaría llevar impreso es su ADN. Y encima, a nuestro alrededor vemos lo mismo que nuestros vecinos de Daegú: Zara, Coca-Cola, Nike, Google, Amazon, Amazon, Amazon…  Quizá por estas cosas, pueden pasar estas otras:

Un mismo tema musical sirve como “hilo conductor” en tres spots de televisión bien distintos. ¿Qué tienen que ver los coches, con el perfume y un detergente? La respuesta: M83Midnight City, la que podríamos decir canción de moda en los cortes publicitarios de los últimos meses.

Es probable que siendo publicista sea complicado y, hasta peligroso, ver la televisión pero… lo de la canción tiene guasa. Es una canción comodín. ¿Valdría para anunciar la Lotería de Navidad el año que viene? La respuesta es sí, con permiso de nuestro amado Raphael.

Pero vamos a lo importante. ¿Cómo podemos evitar sonar como nuestra competencia? Principalmente hay dos opciones:

1. Producir un tema musical a medida, único y creado para la ocasión. Los costes económicos no se suelen disparar y los resultados, si hay tiempo, pueden ser muy interesantes. Ojo, usa referencias y ayuda a esos músicos a llegar a buen puerto con “facilidad”.

2. “Hacer tuya” una canción. Versionarla y versionarla y que suene, suene y suene… No te olvides de pagar los derechos que correspondan si no quieres líos.

Un buen ejemplo de una canción producida ad-hoc es la que Casa Tarradellas compuso para su spot “Como en casa en ningún sitio”. Tan pegadiza que hasta tuvieron que ponerla a disposición de los espectadores a través de su página web. Bueno, eso y la cantidad de GRPs que compraron para que “sonara” a todas horas.

Un buen ejemplo de capitalización de un tema musical ya existente es el de Vodafone. Asociado en sus últimas campañas al siempre buenrollista ‘Don’t Worry, Be Happy‘ de Bobby McFerrin.

Hagas lo que hagas ten en cuenta que es muy importante tomar una decisión musical acertada. Déjate asesorar y guiar por los expertos, crea tendencia, descubre grupo nuevos y olvídate de esos  MP3 que escuchas cuando haces running, tu música no es la que tiene que escuchar todo el planeta, a pesar de la globalización.

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